EL “MEGC” NO ES UN MODELO MÉDICO

Ante todo el MEGC ofrece apoyo preventivo para ponerse en contacto con la fuerza de auto-curación y recobrar el equilibrio que todos tenemos.

No sustituye a otras técnicas, bien al contrario, las complementa y se pone a su servicio. La aplicación del método permite eliminar los efectos no deseados de las toxinas asociadas a los tratamientos farmacológicos.

MEGC

Método Energético Global del Cuerpo

Observar el cuerpo en su conjunto
(Emocional, Energético y Físico)

El MEGC es un enfoque terapéutico holístico. Mediante la lectura del cuerpo identifica los desequilibrios emocionales y energéticos inscritos en uno mismo englobando desde nuestra experiencia trans-generacional y nuestro pasado personal hasta el día de hoy.

El MEGC es un método paso a paso: no funciona sin nosotros. Su aplicación no pretende curar sino desenmascarar los dolores y sufrimientos inscritos en nuestra mente, en nuestro cuerpo. Al identificar estos mecanismos, integrando su funcionamiento y neutralizandolos es cuando empieza el camino hacia una recuperación profunda y duradera.

Más allá de nuestro cuerpo físico, existe todo un sistema energético conteniendo una gran cantidad de información existencial. Las señales aparecen en la Energética mucho antes de que un problema se manifieste en el cuerpo físico.

DEL DESEQUILIBRIO A LA ENFERMEDAD?

La enfermedad es una prueba importante en la vida. Más allá de la búsqueda de una recuperación, es esencial entender EL PORQUÉ de la enfermedad y situar esta experiencia en el contexto global de la evolución del ser.

El desequilibrio energético o emocional, así como la alteración de uno o más cuerpos sutiles pueden ser la o las causas de la aparición de una enfermedad, de un dolor o de un malestar.

Esa información contenida en los cuerpos sutiles arraigada profundamente dentro de uno mismo, constituye nuestra propia verdad individual.

Nuestros deseos exteriorizados y nuestras verdades interiores pueden entrar en conflicto ya que el hombre se ve atestado por un pasado heredado en el momento mismo de su concepción.

Sin embargo, dado que la verdad está dentro de nosotros, que está a nuestro alcance, podemos acabar con el conflicto y: sanarnos.

¿A qué llamamos “sanar”? ¿Acaso nuestro punto de vista es estrictamente físico? ¿Podemos llamar “sanar” al hecho de aprender acerca de la felicidad o de vivirla?

¿Morir serenamente, estar preparado para dejar el cuerpo físico al comprender las causas de la enfermedad y disfrutar de una paz recobrada, eso también es sanar?

Nos corresponde únicamente a nosotros dar sentido a nuestra búsqueda para identificar nuestra sanación.

“Al final, gran parte de nuestra sanación depende de nuestra comprensión de las cosas.”

El cuerpo energético está formado por centros de energía. Al liberarse de las impresiones negativas que los contaminan o los perturban crean una nueva dinámica. El cuerpo es entonces capaz de restablecer y revitalizar los órganos en relación con estos centros largamente ignorados y debilitados.

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